Mucha gente piensa que un safari es pasar todo el día dentro de un 4×4 viendo animales… y bueno, sí y no. Si eres un poco friki de la fauna (como yo), probablemente eso ya te parezca perfecto 😉
Pero lo bonito de un safari a medida y en privado es que cada día es distinto, adaptado a tu ritmo, tus gustos y tu forma de viajar.
Te cuento cómo podría ser un día típico, como si estuviéramos charlando con un café:
05:30 – Despertar → Temprano, sí, pero con recompensa. Café rápido y salida al amanecer, el momento en el que la sabana despierta y los felinos están más activos.
06:00–08:30 – Safari de mañana → Elefantes, jirafas, leones… y la emoción de verlo todo en primera fila.
09:00 – Desayuno → En el camp con calma o picnic en plena sabana. Aquí decides tú.
10:30 – Actividad de media mañana → Safari a pie, visita cultural, safari a caballo o en bici en reservas privadas, según la zona. Todo se diseña a tu medida.
12:30 – Almuerzo ligero o picnic → Enserio, no se os olvidará jamás esa comida con vistas a la sabana, viendo paisajes y animales pasar.
14:00 – Siesta y relax → Descanso, lectura o un chapuzón si has elegido un tented camp con piscina.
16:30 – Safari de tarde → Empieza la hora de la luz dorada (ideal para las fotos) y animales activos de nuevo.
18:30 – Sundowner → Una copa de vino y aperitivos mientras el sol se esconde. Sí, es tan mágico como suena.
20:00 – Cena en el camp → Donde contaremos las historias del día junto al fuego.
21:30 – Descanso → Dormir bajo un cielo estrellado, con los sonidos de África de fondo (hay que vivirlo para entender la emoción de meterse en la cama y sonreír al oír de fondo un león, cebras e hipopótamos!!)
Y esto es solo un ejemplo. Cada safari con nosotros se diseña a tu ritmo y a tu manera, para que vivas África como realmente quieres vivirla <3.



