Las pulgas de arena (tungiasis) son parásitos que se incrustan en la piel, principalmente en pies y manos. Afectan sobre todo a niños y adultos en contextos de alta vulnerabilidad, donde el acceso a agua, saneamiento y atención sanitaria es limitado.
Pueden provocar dolor intenso, infecciones secundarias y, en casos avanzados, dificultades para caminar o realizar actividades cotidianas. La falta de información y de recursos adecuados favorece que las infestaciones se repitan en algunas comunidades rurales. Además, existe un estigma social asociado, que puede hacer que las personas afectadas se sientan apartadas o eviten pedir ayuda.
Por qué es necesario actuar:
Cuando no se aborda, la tungiasis tiene consecuencias directas en la vida diaria de la comunidad.
Los niños y niñas pueden faltar a la escuela y las personas adultas ver reducida su capacidad para trabajar, reforzando dinámicas de exclusión y precariedad ya existentes. La prevención y el tratamiento accesible contribuyen a mejorar la salud, la movilidad y la autonomía, y son una base clave para fortalecer el bienestar colectivo a largo plazo
Cómo trabajamos:





